Cómo Cultivar un árbol de Limón en Tu Casa. No Te Imaginas.

Los cítricos se han ganado un lugar especial en nuestras vidas no sólo por sus sabores particulares que acompañan todo tipo de comidas, sino por las propiedades que encierran y que son tan beneficiosas para la salud.

¡Y ni hablar del perfume de los azahares! Estas flores maravillosas que desprenden un aroma sin igual tan fresco y tan característico de estos árboles frutales.

Siempre que recorremos un lugar en donde los vemos nos maravillamos con la belleza del árbol, la delicia del fruto y el encanto del perfume y entonces pensamos que sería imposible reunir todos estos tesoros juntos en la simplicidad de nuestro jardín, pero lo cierto es que no es tan difícil cultivar un árbol cítrico ya sea en la tierra, ¡o incluso en macetas!

Esta opción es ideal para cualquiera y también se adapta a todos aquellos que no tienen un espacio en donde cultivar o viven en un departamento.

Vamos a ver qué fácil es cultivar un limonero a partir de una simple semilla y vamos a presenciar lo milagroso de obtener a partir de un granito tan pequeño tanta vida y tantos beneficios.

Sabemos que los frutos pueden demorar en aparecer, pero es enriquecedor contribuir al nacimiento de algo grandioso y ver crecer algo que hemos hecho con nuestras propias manos.

¿Lo mejor? Cuando al cabo de un tiempo obtengamos los frutos esperados.

Elementos necesarios:

1) Un limón.

Intente encontrar un limón orgánico, es decir, un limón que no haya sido sometido a ningún tipo de pesticida porque esto asegurará la germinación.

2) La tierra.

En teoría, cualquier tipo de tierra debería funcionar, pero sugerimos utilizar una mezcla de turba, perlita, vermiculita y algún tipo de abono orgánico. Todo esto compone una mezcla que hará que tu semilla germine perfectamente.

3) La maceta.

Este recipiente debe tener aproximadamente 15 cm de profundidad y unos 20 cm de diámetro y asegúrate de que cuente con un drenaje adecuado.

Ten en cuenta que en cuanto germine y tu planta sea vuelva más grande necesitará una maceta de mayores dimensiones pero preferentemente más ancha que profunda.

4) Mucha luz.

Los limoneros necesitan mucha luz. Alrededor de 10 o 14 horas de sol al día. Ubícalos en un lugar cercano a una ventana o una fuente de luz.

¡A plantar!

1) Coloca un poco de tierra en tu maceta, agrega un poco de agua y completa con el resto llegando hasta 2 cm antes del borde del recipiente.

2) Mezcla bien para que toda la tierra quede bien humedecida.

3) Corta el limón y elige una semilla que por intuición te parezca saludable. Deslízala en tu boca y retira todos los restos de pulpa que hayan quedado adheridos hasta que el sabor del limón haya desaparecido.

No dejes que se seque. Inmediatamente debes plantarla o dejarla en tu boca hasta que ya esté todo listo.

4) ¡Ya puedes plantar tu semilla! Ubica tu semilla como a 2 cm bajo nivel de la tierra y cubre completamente agregando un poco más de agua.

5) Cubre la maceta con un plástico al que le harás algunos orificios, para que la tierra se mantenga caliente y húmeda pero que al mismo tiempo pueda respirar.

6) Ubica tu maceta en el lugar elegido. En esta parte del proceso, es importante apelar al buen criterio. Si el lugar es demasiado cálido o recibe mucho sol retira el plástico para que tu semilla no se “cocine”.

En cambio, si la temperatura es media o durante esos días no hay mucho sol mantén el plástico. Revisa que siempre la tierra esté húmeda. Es importante mantener un buen equilibrio de luz, calor y humedad.

7) Aproximadamente en dos semanas verás germinar tu semilla y comenzará a surgir tu planta. Una vez que aparezca retira el plástico y ubica la maceta en un lugar en donde reciba sol directo.

8) Ahora simplemente debes cuidar a tu “limonero bebé” y presenciar cómo crece.

Algunas recomendaciones.

Recalcamos varias veces que la tierra siempre debe estar húmeda, pero no se debe estancar allí el agua. Recuerda que los agujeros de drenaje deben de ser suficientes como para que el agua circule.

Los nuevos plantines deben recibir sol directo durante varias horas al día.

En algún momento, tu limonero necesitará una nueva tanda de nutrientes. En este caso sugerimos realizar un compost orgánico y agregar algunas lombrices.

¿Alguna vez probaste hablarle a las plantas? Al igual que cualquier ser vivo y de la misma manera que nos lo demandan nuestras mascotas, las plantas necesitan amor y dedicación.

Una última recomendación:

Si al cabo de un tiempo notas que algunas raíces de tu limonero asoman por los agujeros de drenaje de la base, es un indicador de que necesita un cambio de recipiente y procura encontrar una maceta más grande o de ser posible, trasladarlo a la tierra.

¿Qué te pareció? ¡Es un procedimiento más que fácil! Y también cabe aclarar que este mismo procedimiento puede servir para naranjas amargas, naranjas dulces o mandarinas.

Recuerda compartir con todos tus conocidos que le gusten la jardinería, no dejes de enviarle este paso a paso para obtener su propio árbol de limones.